Ante la pregunta de cómo las empresas resuelven los problemas de agencia creados por la debilidad institucional, LLSV estudian los esquemas de propiedad de firmas representativas de los países analizados (Ver estructura de propiedad) y encuentran mayor concentración en los países con bajos niveles de protección al inversionista.
Dick (2001) advierte sin embargo que mejoras en el GC no garantizan la creación de nuevos proyectos per se. Se requieren reformas adicionales que garanticen mayores niveles de competencia, entre otros.
En otros trabajos LLSV (1997) exploran las consecuencias de los niveles de protección a los inversionistas. Encuentran que en países con altos niveles de protección para los accionistas los mercados de acciones son más valiosos, poseen mayor número de firmas/capita y tienen más emisiones publicas iniciales (Initial Public Offerings) en la bolsa. En relación a los derechos de los acreedores encuentran que acreedores protegidos producen mayores mercados de crédito. Los estudios realizados por LLSV sugieren que el grado de cumplimento de la ley es la causa más importante de estas diferencias. Estudios posteriores sobre dividendos (LLSV 2000) y valoración de mercado (LLSV 2002) refuerzan las conclusiones previas; en países con niveles más altos de protección al accionista las empresas decretan mayores dividendos y sus valoraciones de mercado son superiores. LLSV (1999) extienden su marco de análisis para estudiar la calidad de los gobiernos, encontrando sustento para afirmar que países con leyes originadas en la ley de los comunes (Inglesa) tienen mejores gobiernos que los de origen francés.
b. El Mercado por el Control Corporativo
Cuando los mecanismos internos y legales fallan en dirigir a la administración para maximizar el valor de una empresa que cotiza en bolsa, surge la posibilidad para agentes externos de buscar una oportunidad de ganancia. Se reemplazan gerentes ineficientes y se reorganiza la firma de forma más eficiente. Un mercado de tal tipo provee un medio para disciplinar a los gerentes y permite a los accionistas de las empresas objetivo capturar parte de los beneficios al recibir una prima sobre el valor original de mercado.
El mercado por el control corporativo puede sin embargo actuar de otras maneras, a través de: (1) “Proxy contests” (luchas por poder) en las cuales un grupo de accionistas busca persuadir a los otros accionistas para actuar conjuntamente y remover la junta directiva. (2) Fusiones amistosas y adquisiciones no hostiles, donde dos firmas acuerdan que una combinación de ambas agrega valor. El grueso de transacciones corporativas corresponden a este tipo. (3) Tomas hostiles, que ocurren cuando hay conflicto entre los adquirientes y la administración de los adquiridos sobre el monto de la transacción y principalmente sobre las políticas a implementar. Naturalmente esta es una lucha por el control de la firma, en la que ambos grupos recurren a los accionistas con propuestas encontradas.
Modelos teóricos sobre el particular predicen que los accionistas existentes racionalmente exigirán un valor de sus acciones igual al valor esperado post-toma, lo que reduce la utilidad del adquiriente potencialmente a cero, aun cuando potencialmente la toma sea eficiente económicamente. El problema se soslaya cuando el ofertante posee una fracción de propiedad inicial de suficiente envergadura que le permita compensar los costos iniciales y obtener utilidad sobre la fracción poseída. Otra solución es que el valor de las acciones en poder de los accionistas minoritarios se reduzca después de la toma, lo que induciría a vender.

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