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Julián Benavides Franco
El estudio sobre el Gobierno Corporativo (GC) ha analizado en detalle tanto su naturaleza, como los diferentes mecanismos de control que pueden influir en su efectividad.
Autores de diferentes revisiones sobre el tema, proponen a su vez distintas taxonomías para clasificar los mecanismos que moldean el GC. Jensen (1993) divide estos mecanismos en: (1) los mercados de capitales, específicamente el mercado del control corporativo; (2) el sistema legal, político y regulatorio; (3) los mercados de factores y productos y (4) los sistemas de control internos, encabezados por la junta directiva.
Denis (2001) y Allen y Gale (2001) complementan el panorama de los mecanismos de control interno al incluir el sistema de compensación ejecutivo, la estructura de propiedad y los niveles de deuda dentro de los mecanismos de control internos.
No debe descartarse tampoco la influencia que sobre el CG tienen: (1) El sistema de bancarrota (el cual para Jensen se incluiría en el 2do tipo de mecanismos) y (2) los acreedores. Por ultimo está el rol de los inversionistas, tales como fondos de pensiones o de inversión, cuya falta de nexos con el gerente los define como “outsiders” (los que no están dentro de la organización); a quienes el monto de su inversión y su estructura les genera incentivos para monitorear activamente las acciones del gerente, minimizando de paso el problema del “free-rider”.
Aunque Jensen (1993) descalifica los mecanismos institucionales (legales, políticos y regulatorios) por obtusos y carentes de las herramientas para manejar efectivamente el comportamiento gerencial ineficiente, las investigaciones iniciadas por La Porta, Lopez de Silanes, Shleifer y Vishny (1997,1998) han documentado convincentemente cómo el origen de los sistemas legales y regulatorios produce características muy definidas sobre el GC y las firmas.
Para los propósitos de este capítulo la revisión de estos mecanismos se realiza dividiéndolos en dos grandes grupos: internos y externos.
Aunque el mecanismo más eficiente de GC es posiblemente la concentración de la propiedad, su aplicación produce efectos potenciales indeseables tales como la colusión entre el gerente y el accionista controlador (en desmedro del patrimonio del accionista minoritario), la reducción en la liquidez de las acciones y un esquema de diversificación de riesgo alejado del óptimo.

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