Los cambios que se realizaron en Colombia en la legislación financiera a comienzos de la década de los años noventa tenían como uno de sus propósitos facilitar el acceso de recursos financieros a los diferentes actores de la economía. La entrada al país de bancos como el Bilbao Vizcaya y el Santander de España, así como la adquisición por parte de inversionistas internacionales de porcentajes significativos de empresas importantes Colombianas indican que tales reformas tuvieron algún grado de éxito en el cumplimiento de sus objetivos. Sin embargo, las prácticas de GC y los aspectos regulatorios aún parecen bastante inadecuados. Comentando sobre este punto uno de los integrantes de los citados estudios LLSV, el profesor López de Silanes, invitado a Colombia para disertar sobre la relación GC y mercado de capitales, después de analizar ciertos indicadores financieros colombianos y de compararlos con los de otros países incluidos en los estudios realizados con el profesor La Porta y otros colegas, estimó que Colombia podría triplicar el valor de sus mercados de capitales si en los próximos años las reformas que se hagan en los mercados de capitales se focalizan en la protección del inversionista. De no mejorarse substancialmente las prácticas de GC en el corto y mediano plazo, el país deberá continuar pagando primas a los proveedores de recursos por encima de aquellos países en los que tales prácticas están ya en funcionamiento o próximas a entrar. La posibilidad de llevar a cabo proyectos de inversión que eleven la riqueza y el empleo de los nacionales se hará entonces más difícil lo cual condena a la nación a convivir con la pobreza y con los efectos asociados con esta por espacios mayores de tiempo.
d. Mejor asignación del riesgo entre los diferentes actores del sistema económico
La existencia de un buen sistema de GC induce la asignación del riesgo hacia aquellos con una mayor capacidad para soportarlo, reduce la asimetría de información entre las diferentes partes afectadas por las decisiones de la corporación (los stakeholders) la gerencia y los proveedores de recursos y entre propietarios y acreedores. Adicionalmente, en un buen sistema de GC se reduce la habilidad de desviar recursos y los costos de resolver las disputas que normalmente surgen acerca de cómo distribuir la riqueza generada por la corporación (Dyck: 293-4).
e. Aumento de la eficiencia operacional de las empresas
En un artículo seminal publicado en 1986 Michael Jensen ilustró como gerentes de compañías petroleras que disponían de ingentes cantidades de flujos de caja libres hicieron uso inadecuado de tales recursos invirtiendo en proyectos de bajo valor presente neto. En su alocución presidencial a la Asociación Americana de Finanzas en 1993 el mismo autor brindó bastantes ejemplos adicionales de gerentes que destruyeron inmensas cantidades de valor económico procediendo de esta manera. El autor encontró que la forma en que se controló este desperdicio de recursos en la economía americana de finales de la década de los años ochenta y principios de los noventa fue fundamentalmente mediante el mercado de control corporativo: los cientos de adquisiciones hostiles y amigables que se realizaron en dicho período sirvieron para eliminar mucha “grasa” del sistema corporativo estadounidense. Otro mecanismo para evitar conductas ineficientes de la gerencia, que según el mimo autor, fue poco eficiente en ese período, pero que adquirió particular relevancia cuando se establecieron mecanismos regulatorios para impedir o dificultar el funcionamiento del mercado de control corporativo, es el funcionamiento eficaz de las juntas directivas. En los últimos años se ha avanzado bastante en el estudio de las condiciones que hacen que las juntas directivas cumplan mejor su papel monitor de la gerencia. Muchos trabajos han encontrado evidencia clara entre algunas características del funcionamiento de las Juntas directivas y la eficiencia empresarial. Klapper y Love (2002) encontraron en un estudio realizado en 14 países en vías de desarrollo (incluyendo Brasil y Chile de América Latina) una fuerte correlación positiva entre un indicador de GC17 y el desempeño operacional (medido por el índice Rendimiento Sobre Activos) y la valoración de mercado (medida por la razón Q de Tobin. En otro estudio que se centra en firmas Coreanas Black, Hang y Kim (2002) encuentran también evidencia de que las prácticas de GC son un factor importante en la explicación del valor de mercado de las empresas inscritas en la Bolsa de Valores de Corea. El índice de GC que emplean fue construido con base en una encuesta entre las firmas inscritas adelantada por la Bolsa de Valores (la Bolsa tiene autoridad regulatoria sobre las compañías inscritas y puede castigarlas si dan respuestas falsas (Ibid, p.4). Los autores encontraron que una mejora moderada en el índice, “digamos de un 10% producía un incremento del 15% en el valor en libros o de los activos o de 40% en el valor en libros del patrimonio”.

17 El índice utilizado es el del Credit Lyonnais Securities Asia, el cual provee un ranking para 495 firmas en 25 países en desarrollo. Recientemente han surgido otros índices similares como el de Standard & Poor's el cual (el publicado en el 2001) cubre 859 empresas en 27 países, el publicado en el año 2000 por Deminor, en el cual se escalafonan las 3000 compañías que conforman el índice Financial Times 300, el del Deutche Bank ara países Latinoamericanos. En los Estados Unidos el Institucional Shareholder Services lanzó en el año 2002 un escalafón para las 3000 compañías que se incluyen en el índice Rusel 3000 (ver Black, Jang and Kim, 2002) |